Influencia de Medios de Comunicación | Mi segunda mala elección

¿Son los medios de comunicación realmente un impacto e influencia para nuestra toma de decisiones? Para jóvenes y adultos la televisión ha sido nuestra educación desde que tenemos memoria y esto trae como consecuencia la mala elección sobre nuestro futuro académico sin saber si de verdad es lo que queremos.

Recuerdo cuando tuve mi primera decepción de carrera, una carrera que pasé solo porque se tenía que pasar, porque las reglas sociales así lo imponían (y mis padres me obligaban). Solamente me encontraba en una situación en donde ni sabía qué quería hacer de mi vida ni qué quería hacer en los próximos minutos.

Al no tener nada que hacer y con la ventaja de que estaba siendo mantenido por mis padres, me encontraba una mañana en la sala de mi casa, viendo la televisión, lo cual ya se había vuelto un hábito, estaba viendo el canal de Discovery, un programa que se había convertido en unos de mis favoritos; sala de urgencias. Después de tanto ver ese programa, se despertó en mí un gusto y una curiosidad de lo que sería ser parte del personal médico, me llamaba la atención la dinámica de la gente que mostraban en el programa; las situaciones, las emergencias, los casos, la destreza que tenían esas personas que día a día llevaban a cabo para ayudar a personas que se encontraban enfermas, accidentadas, en estados alterados, etc.

Y entonces decidí convertirme en esas personas que veía en la televisión, pero, de la misma forma que en mi primer intento de estudiar algo, solo estaba viendo el final del camino, solo veía lo que era estar trabajando directamente en ese mundo. Opté por entrar a estudiar a una (otra) carrera técnica pero ahora en enfermería, y ahí fue cuando empecé con mi otro engaño de vida, estudiar algo que “creía” sería mi verdadera mi vocación. Cursé los años necesarios, realicé mi servicio y hasta trabajos que salían de vez en cuando para cuidar a personas de la tercera edad, lo cual en realidad era el trabajo más sencillo. Pero todo dio un giro de 180° cuando empecé a realizar mis prácticas, que eran el último proceso que se tenía que hacer para poder obtener la culminación de la carrera.

Me asignaron estar en una clínica de salud, realizaba las prácticas por las tardes, pero mi rutina era algo pesada ya que por las mañanas me encontraba trabajando en un hospital particular, encontrándome prácticamente todo el día atendiendo pacientes. Pero de repente me dí cuenta que las cosas no eran como lo había visto en la televisión, que todo era diferente y no lo que veía en el programa de Discovery. Pero como la mayoría del personal intrahospitalario, me adecué y desarrollé mi trabajo de la forma mejor posible.

Todo cambió cuando tuve un problema de salud, los papeles se cambiaron, ahora yo era el paciente, yo era el que necesitaba esa atención. Me dí cuenta desde otra perspectiva la valiosa labor de los enfermeros al estar atendiendo pacientes a pesar de su cansancio personal, yo había estado ahí, en esa misma situación, pero ahora lo veía todo muy diferente, era admirable, sí, pero también esa situación me hizo preguntarme si ese mundo era lo que yo quería. No se parecía nada a los programas de TV que solía ver, porque claro, además de que es ficción, es ficción de Estados Unidos, en donde de entrada, el sistema de salud es totalmente diferente al nuestro aquí, en México. Además de eso, mi situación de salud me obligaba a solicitar un permiso de dos meses para poder ausentarme y tratarme.

Cuando estaba por solicitar el permiso con el Director encargado de los practicantes, me dí cuenta de que no era lo que quería, que no estaba dispuesto a continuar en ese mundo y no iba a volverme a sacrificar haciendo algo que no quería hacer, nada más por quedar bien. Tomé la decisión de no seguir, quedándome nuevamente sin opciones y como al principio, sin saber qué hacer con mi vida y mi futuro.

Todo esto me lleva a analizar, ¿Son los medios de comunicación realmente un impacto e influencia para nuestra toma de decisiones? Definitivamente sí, para jóvenes y adultos la televisión ha sido nuestra “educación” desde que tenemos memoria, anteriormente se le llamaba “la caja boba”, o “la nana electrónica”, pero poco a poco se ha ido normalizando el consumo tanto de televisión abierta, como de la diversa variedad de plataformas que tenemos a la mano hoy día. De acuerdo a un estudio realizado en 2019 por la página Statista, el consumo promedio diario de televisión en edades de entre 13 y 18 años es de 283.2 minutos, lo cual equivale a cuatro horas con 45 minutos. Y estamos hablando solamente de adolescentes frente a la televisión, la muestra de población de más de 45 años arrojó que consume 360.7 minutos de televisión al día, lo cual equivale a 6 horas, con 7 minutos. Sabemos que, bien utilizada, la televisión puede ser una gran herramienta para realmente recibir educación u obtener algún tipo de aprendizaje, pero nadie nos ha enseñado a ser autodidactas, a aprender por nosotros mismos, así que lo único que buscamos es entretenimiento para pasar el rato. Muchos jóvenes que he tenido como pacientes, quieren estudiar Criminalística, la cual es una carrera fantástica, pero con bastantes retos. Al preguntarles por qué decidieron estudiar esa carrera, su respuesta mayoritariamente fue “porque quiero hacer lo que hacen los de CSI, o los de criminal minds”. La respuesta no me tomó por sorpresa, cualquiera que haya visto esas series, son fantásticas, los criminólogos son héroes y resuelven casos súper interesantes, ¡cualquiera querría hacer eso!

Lamentablemente en México, las cosas son diferentes, es importante hacerles saber a los jóvenes la realidad a la que se van a enfrentar. La carrera es fantástica, pero definitivamente aquí en México, no sucederá lo que están viendo en esa serie de ficción.

Los medios de comunicación nos hacen ver las cosas de la manera en que a ellos les conviene. Solo muestran lo mejor, y que todo lo que hacen tiene un final feliz. Pero no muestran el proceso que conlleva la formación, los años que se pueden llegar a tomar para lograr tener el grado de estudios, para que después desarrolles la profesión. Si tan solo hubiera existido alguien que me hubiera explicado que los programas no son lo que muestran, que solo es un programa de televisión y que no tiene nada que ver con la realidad, bueno… Me habría ahorrado muchos años.México: Consumo promedio de televisión por grupo de edad 2019. (2020). Statista. https://es.statista.com/estadisticas/984837/consumo-medio-de-television-por-grupo-de-edad-mexico/